30 días de garantía de devolución en tu hosting: si no te convence, te devolvemos el dinero.

Qué es un hosting y cómo funciona (explicado sin tecnicismos)

El hosting es el sitio donde vive tu web para que cualquiera pueda verla a cualquier hora. Te contamos cómo funciona, qué tipos hay y cuál necesitas según tu proyecto.

Un servidor encendido 24 horas con varias webs dentro, que las entrega a quien las visita desde un portátil o un móvil

Un hosting (o alojamiento web) es un ordenador conectado a internet las 24 horas en el que se guardan los archivos de tu web para que cualquiera pueda verla escribiendo su dirección. Tu web no vive en tu ordenador: si lo apagas, sigue funcionando, porque está «alojada» en ese servidor.

Una forma sencilla de verlo: si tu web fuera una tienda, el dominio sería el rótulo con el nombre y la dirección, y el hosting sería el local donde está la tienda, con la luz encendida y la puerta abierta a cualquier hora.

¿Cómo funciona un hosting?

Cuando alguien escribe tunegocio.com en el navegador, pasan tres cosas en menos de un segundo:

  1. El navegador pregunta a internet dónde está ese dominio y le responden con la dirección del servidor (eso lo hacen las DNS).
  2. El navegador le pide la página a ese servidor, que es el hosting.
  3. El servidor le envía los textos, las imágenes y el resto de archivos, y el navegador los muestra.

Por eso la velocidad y la estabilidad de una web dependen tanto del hosting: si el servidor tarda en responder o se cae, da igual lo bonita que sea la web.

¿Qué incluye normalmente un hosting?

Además del espacio para la web, un plan de hosting suele traer:

  • Correo con tu dominio, como hola@tunegocio.com. Te lo explicamos en cómo crear un correo con tu dominio.
  • Bases de datos, que necesitan WordPress, PrestaShop y casi cualquier web moderna.
  • Un certificado SSL, el candado del navegador. Hoy debería ser gratis: tienes los detalles en certificados SSL.
  • Un panel de control (como cPanel) para gestionarlo todo con el ratón: correos, archivos, copias de seguridad, instalar WordPress…
  • Copias de seguridad por si algo sale mal.

Tipos de hosting: ¿cuál necesitas?

Los cuatro tipos de hosting de menos a más recursos: compartido, para WordPress, VPS y servidor dedicado, con para qué sirve cada uno

Hosting compartido

Tu web comparte servidor con otras webs y el proveedor se encarga de mantenerlo: actualizaciones, seguridad, copias. Es la opción más económica y la que necesita la gran mayoría de webs de empresa, blogs y tiendas pequeñas o medianas. No tienes que saber nada de servidores.

Hosting para WordPress o para tiendas online

Es un hosting compartido preparado para un programa concreto: caché configurada para WordPress, instalación en un clic, versiones de PHP adecuadas… Si tu web está hecha con WordPress o es una tienda con WooCommerce o PrestaShop, es lo más cómodo.

VPS (servidor virtual privado)

Una parte de un servidor reservada solo para ti, con acceso de administrador. Tienes recursos garantizados y puedes instalar lo que quieras, pero también eres tú quien lo administra. Tiene sentido para varias webs con mucho movimiento, aplicaciones propias o herramientas como n8n. Lo explicamos a fondo en qué es un VPS.

Servidor dedicado

Una máquina física entera para ti. Es la opción con más potencia y para proyectos con mucho tráfico o cargas exigentes. La mayoría de webs no lo necesitan nunca.

Regla rápida: si tienes una o pocas webs y no quieres pelearte con servidores, empieza por un hosting compartido. Si se te queda corto, siempre se puede subir de plan o pasar a un VPS más adelante.

Qué mirar antes de contratar un hosting

  • El precio de renovación, no solo el de entrada. Muchas ofertas cuestan muy poco el primer año y luego se multiplican. Mira las dos cifras antes de decidir.
  • El soporte. ¿Te atiende alguien que entiende tu problema, en tu idioma y por escrito, para que quede registro? El día que algo falle es lo que más vas a valorar.
  • Las copias de seguridad. Que sean automáticas, frecuentes y que puedas restaurarlas tú.
  • La velocidad. Discos NVMe y un servidor web moderno como LiteSpeed se notan en lo que tarda en cargar tu web.
  • El SSL y el correo incluidos, para no pagar aparte lo básico.
  • La migración. Si ya tienes la web en otro sitio, que te la muevan sin cortes.

¿Y el dominio? ¿Va con el hosting?

Son dos cosas distintas que se contratan por separado (aunque puedan estar en la misma empresa): el dominio es el nombre y el hosting es el espacio. Para que una web funcione hacen falta los dos, y el dominio tiene que «apuntar» al hosting. Si quieres entenderlo bien, lee qué es un dominio. Y si ya tienes la web hecha y solo te falta publicarla, tienes una guía paso a paso en cómo poner tu web online.

¿Buscas hosting para tu web?

Planes con LiteSpeed, discos NVMe, certificado SSL y correo con tu dominio, con soporte en español. Y si ya tienes la web en otro sitio, la migración de entrada es gratis.

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Preguntas frecuentes

Es el ordenador, siempre encendido y conectado a internet, donde se guarda tu web para que cualquiera pueda verla. Sin hosting, una web no puede estar en internet.

No. El dominio es el nombre de la web (tunegocio.com) y el hosting es el espacio donde están sus archivos. Hacen falta los dos y el dominio tiene que apuntar al hosting.

Un hosting compartido es suficiente para la mayoría de webs de empresa, blogs y tiendas pequeñas. Si la web está hecha con WordPress, uno preparado para WordPress te ahorra trabajo.

Sí. Una web se puede mover de un hosting a otro sin perder nada y, si se hace bien, sin cortes. Muchos proveedores, nosotros incluidos, hacen gratis la migración de entrada.