Un dominio es el nombre de una web en internet, lo que la gente escribe en el navegador para llegar a ella: tunegocio.es, google.com o indedmedia.com. Es único en todo el mundo, como una dirección postal: no puede haber dos webs con el mismo dominio.
Por dentro, internet funciona con direcciones numéricas (las IP, del tipo 203.0.113.25). El dominio existe para que no tengamos que recordar números: es la traducción a un nombre que se puede leer, escribir y poner en una tarjeta.
Las partes de un dominio
- El nombre (
tunegocio): lo eliges tú, siempre que nadie lo haya registrado antes con la misma extensión. - La extensión (
.es,.com,.cat,.net…): la parte final. Cada una la gestiona un organismo distinto y tiene sus propias normas. - El subdominio (
www.,tienda.,blog.): opcional. Lo creas tú mismo sobre tu dominio, sin registrar nada nuevo.
¿Qué extensión me conviene?
- .es: si tus clientes están en España. Transmite cercanía y suele estar más libre que el .com.
- .com: la más conocida en todo el mundo. Buena opción si vendes fuera o si tu nombre está disponible.
- .cat, .eus, .gal: si tu público está muy ligado a esa comunidad y su lengua.
- Otras (
.shop,.online,.io…): pueden encajar con tu proyecto, pero mucha gente sigue tecleando .es o .com por costumbre.
Consejo: si puedes, registra tu nombre con .es y con .com, y haz que uno lleve al otro. Así evitas que alguien registre el que no tienes y se aproveche de tu marca.
Dominio y hosting: ¿en qué se diferencian?
Son dos piezas distintas y hacen falta las dos. El dominio es el nombre y el hosting es el espacio donde están los archivos de la web y el correo. El dominio «apunta» al hosting mediante las DNS: así, cuando alguien escribe tu dominio, su navegador sabe a qué servidor pedirle la página. Si quieres saber más de la otra pieza, lee qué es un hosting.
Se pueden contratar en la misma empresa o en empresas distintas. Tenerlo todo junto es más cómodo; tenerlo separado también funciona, pero entonces hay que apuntar las DNS del dominio al hosting.
Cómo se registra un dominio
- Comprueba si el nombre está libre en el buscador de dominios de cualquier registrador (por ejemplo, el de Indedmedia).
- Elige la extensión y el número de años.
- Rellena los datos del titular. Ponlo a tu nombre o al de tu empresa, nunca al de quien te hace la web: el titular es el dueño legal del dominio.
- Paga y, en unos minutos, el dominio es tuyo.
Renovar un dominio: lo que no puedes olvidar
Un dominio no se compra para siempre: se registra por uno o varios años y hay que renovarlo antes de que caduque. Si caduca, la web y el correo dejan de funcionar. Normalmente hay un periodo de gracia para renovarlo, pero, pasado ese plazo, recuperarlo puede costar bastante más o quedar libre para que lo registre otra persona.
Activa la renovación automática y comprueba que el correo de contacto del dominio es uno que lees. La mayoría de dominios que se pierden es porque los avisos de caducidad llegaban a un correo que ya nadie miraba.
Transferir un dominio a otra empresa
Si quieres cambiar de proveedor, el dominio se puede trasladar sin perderlo. En la mayoría de extensiones necesitas:
- Que el dominio esté desbloqueado en el proveedor actual.
- El código de autorización (también llamado código EPP o AuthCode), que te da el proveedor actual.
- Que no se haya registrado ni transferido en los últimos 60 días (en .com, .net y similares).
Con eso, inicias la transferencia en el nuevo proveedor. La transferencia suele sumar un año a la fecha de caducidad, así que no pierdes el tiempo que ya habías pagado.
¿Ya tienes el dominio y te falta la web online?
Te explicamos paso a paso cómo unir tu dominio con un hosting y publicar tu web, sin tecnicismos.